LAOS

Etapas:

27/03/2014 Descanso En Vientiane.

28/03/2014 Descanso En Vientiane.

29/03/2014 Descanso En Vientiane.

30/03/2014 Descanso En Vientiane.

31/03/2014 Vientiane – Nongkeun (123 Km).

01/04/2014 Nongkeun – Thang Beng (121 Km).

02/04/2014 Thang Beng – Thakhek (108 Km).

03/04/2014 Thakhek – Ban Nonvilay (121 Km).

04/04/2014 Ban Nonvilay – B.Vang Bouang Nuea (136 Km).

05/04/2014 B.Vang Bouang Nuea – Da Krong (102 Km) Entrada en Vietnam.

Laos

Nada mas cruzar a la otra orilla del río Mekong, tramitar el visado en el puesto fronterizo de Laos fue algo rutinario. Después del papeleo y de pagar 35 dólares de tasas, pedaleé los últimos 20 kilómetros de la jornada para llegar a su capital, Vientiane.

Después de haber escalado los duros puertos de montaña tailandeses, necesitaba un buen descanso y tiempo para tramitar el visado de Vietnam, por lo que me hospedé cuatro días en un Guest House para reponer fuerzas.

A pesar del continuo movimiento de los turistas en la capital laosiana, se respiraba paz y calma. Todas las tardes me acercaba a una terraza para degustar una cerveza local y contemplar el atardecer, después de haber cumplido con mis quehaceres del día…que sería de la vida sin un capricho de vez en cuando.

La gastronomía no se alejaba mucho de la tailandesa, pero con ciertas diferencias. Sin duda alguna la que mas me llamo la atención y que rápidamente descatalogué de mi dieta, era la carne de perro. No es porque no me guste la carne, al contrario, como carne a diario, es solo que considero al perro como un animal de compañía, al que muchas personas llaman mascota, pero que para mi, el colega de cuatro patas que me espera en Madrid, es parte de mi familia.

Una vez tuve el visado de Vietnam estampado en mi pasaporte, y con 75 dólares menos en mi cuenta por el pago de las tasas, retomé la ruta lazándome de nuevo a la carretera.

A medida que avanzaba y dejaba atrás la ciudad, fui sumergiéndome poco a poco en la parte mas tradicional del país donde la mayoría de la población, lejos de los núcleos urbanos, se dedica principalmente a la ganadería, la pesca y la agricultura, y quienes construyen sus hogares y comercios con la materia prima que la selva les proporciona.

Colorado_On_The_Road_Laos_Vientiane_Vuelta_al_mundo   (1)(Atravesando los primeros pueblos y dejando atrás Vientiane)

El primer día después de haber pedaleado 123 kilómetros, pare en un pequeño pueblo donde pedí permiso a una familia para acampar cerca de su hogar, y advertirles de mi presencia. Pero en vez de obtener el consentimiento al que estaba acostumbrado, me obsequiaron con la invitación de dormir en su casa.

Pude recobrar fuerzas con un buen baño y una suculenta cena, pero al sentarme junto al padre de familia, su mujer y sus tres hijos a ver la televisión en el único cuarto que consistía la casa, pude mitigar por unos instantes la melancolía de tener a mi familia a miles de kilómetros.

Colorado_On _The Road_Laos_Vientiane_Vuelta_al_ mundo   (2)(Colorado On The Road junto al padre de familia que me hospedo en su hogar)

Los dos días posteriores avance en dirección sur paralelo al río Mekong. Fue en una de estas jornadas, abrasado por el duro calor y asfixiado por la humedad, cuando estuve apunto de sufrir una insolación. Un fuerte dolor de cabeza, el incesante sudor y un mareo que me hacía tambalear de la bicicleta, me alertaron del estado de mi cuerpo, pero la solución estaba a mi alcance. Aparqué la bicicleta, me quité la camiseta y me zambullí en el refrescante río Mekong. A los pocos segundos ya estaba recuperado y como nuevo para continuar la marcha.

Antes de llegar a la ciudad de Savannakhet, cambié de dirección para dirigirme a la frontera con Vietnam, poniendo de nuevo rumbo al Este. Cada día de ruta en Laos, hacía breves paradas para explorar un poco la selva y contemplar mas de cerca las plantas y árboles que veía por primera vez. Cuando llegaba la noche, ver el sol ocultarse entre las montañas me aliviaba del fuerte calor, pero un nuevo inconveniente salía a la carretera. Millones de insectos voladores impactaban contra mi cuerpo, mi cara, y decenas de ellos caían atrapados en mi larga rizada melena En muchas ocasiones no tenia ni idea de que tenia enredado en el pelo, solo lo agarraba con la mano, tiraba fuerte para desenredarlo, lo lanzaba y continuaba pedaleando.

Colorado_On_The_Road_Laos_Vientiane_Vuelta_al_mundo   (3)(Colorado On The Road explorando la selva de Laos)

A la hora de acampar, los sonidos de la selva eran sencillamente impresionantes, y daba igual el pequeño pueblo o aldea en el que pasara la noche, el cielo estaba cubierto por un manto de estrellas.

La población laosiana es simplemente encantadora. Todos los chavales salían corriendo de sus casas para decirme ̈Hello” mientras agitaban la mano. Cada día compraba en el mercado una sandía y me sentaba a merendar junto a ellos, y por las tardes, todos lo jóvenes volvían de la escuela montados en sus bicicletas, compartiendo conmigo varios kilómetros y haciéndome compañía.

Colorado_On_The_Road_Laos_Vientiane_Vuelta_al_mundo   (4)(Colorado On The Road pedaleando junto a los jóvenes que vuelven de la escuela)

Mi paso por Laos fue breve, pero el suficiente para darme cuenta de los paraísos naturales que alberga, y de la gran variedad de ocio que ofrece. Sin duda alguna, es en el que mas grupos de turistas me he cruzado hasta el momento, y en el que mas he extrañado estar junto a mis amigos.

“Conocer el paraíso no es lo mismo, sino tienes con quien compartirlo”.

Colorado_On_The_Road_Laos_Vientiane_Vuelta_al_mundo   (5)(Colorado On The Road a orillas del río Mekong)

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4 pensamientos en “LAOS

  1. Que maravillosa experiencia, te admiro y noto mucha envidia sana de tí. Yo también soy un apasionado de la bicicleta, varios Caminos de Santiago, Transpirenaica, Ruta del Cid, etc.. además también soy corredor de maratones y creo que compartimos, sin saberlo, los mismos kilómetros en el Maratón de nuestra querida ciudad.
    Un abrazo desde Barajas, y te envío toda la fuerza del mundo para continuar con esas pedaladas.
    Alex.

  2. Hola Javier como lo llevas!!!!!que gran experiencia, que vivencias, que envidia sana por dios!!!!queria preguntarte, que sensacion te dejó en el cuerpo que alli sea habitual comer carne de perro???supongo que parecido pensaran en la India de nosotros con las vacas, quiza al ser un animal de compañia sea todavia mas nauseabundo. yo considero a mi perro aparte de alguien mas de mi familia, mi amigo, y no consumo nada de carne, o sea que imaginate. Un abrazo muy grande, mucha energia y por favor, sigue deleitandonos con tus vivencias!!

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